sábado 28 de enero de 2012
PIANISTA
No me devuelvas el aliento
no me saques de este estado
que estoy volando.
No, no lo hagas.
¿No ves que soy ingrávida
entre tus manos
cuando tocas el piano?
Cada nota es un regalo
cada suspiro es un sueño
estoy en tu cielo.
Oh, sí, es tu cielo.
No me devuelvas el aliento
no me saque de este estado
que estoy volando.
Déjame ser la mariposa
que se enreda entre tus dedos
cuando tocas el piano.
Cada nota es un remanso
estoy sobrevolando tu cielo.
Oh, sí, vuelo, vuelo.
No me devuelvas el aliento
no me saques de este estado
que estoy volando.
Déjame ser la alondra
que sucumbe a tus dedos
cuando tocas el piano.
Cada nota es un reguero
estoy vislumbrando un lucero.
Oh, sí, un lucero.
No me devuelvas el aliento
no me saques de este estado
que estoy volando.
Oh, no lo hagas, ¡detente!
¿No ves que soy ingrávida
entre tus manos
cuando tocas el piano?
Piano y hombre
en un mismo sueño.
No, no lo hagas, ¡detente!
toca, toca, es un deleite.
Piano y hombre
en un mismo sueño.
No, no me saques de este estado
que estoy sobrevolando
el Olimpo de tus dedos.
Toca, toca, es un deleite
piano y hombre
haciendo realidad mi sueño.
Silvia Ochoa Ayensa
Todos los derechos reservados.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada